La organización sindical UGT Cantabria ha hecho pública su propuesta de conexión ferroviaria de alta velocidad de Cantabria con Bilbao. El debate promete. Me atrevo a afirmar que no es María Jesús Cedrún y la organización que dirige la única que contempla este planteamiento. Todo lo contrario. Afortunadamente, se han atrevido a hacer una propuesta que parecía tabú.
La conexión de alta velocidad con Bilbao nos serviría a los cántabros de vía, nunca mejor dicho, de acercamiento a Madrid, de enlace con el Mediterráneo y con toda Europa.
Además, nos acercaría aún más a las oportunidades de todo tipo que podemos encontrar en nuestro vecino País Vasco. Oportunidades culturales, económicas, de intercambios de todo tipo, por no hablar de las gastronómicas, paisajísticas y, sobre todo, humanas. Oportunidades que pueden y deben ser complementarias a nuestros valores.
Comentando la propuesta con algún compañero esta misma mañana he tenido que oír que, “en realidad, lo que habría que hacer es un túnel por debajo y pasar de ellos”.
Nunca podré entender la manía –casi una tradición- tan cántabra de ignorar, en el mejor de los casos, o despreciar el potencial de nuestro vecino País Vasco. Sería un error muy grave no aprovechar una fácil y rápida accesibilidad, como la alta velocidad, a una región complementaria como Euskadi, mucho más dinámica. Con el tren de alta velocidad, las dos regiones incrementaríamos nuestras áreas de influencia económica y de relaciones, y, por extensión, aumentaría nuestro atractivo. La conexión con Bilbao tendría un papel estratégico en la integración de nuestros sistemas productivos para generar sinergias.
La unión con la Y vasca tendría dos efectos directos: conexión con Europa y con el Mediterráneo.
Esto último, aparentemente menos llamativo, tiene un mayor valor si tenemos presente al Arco Mediterráneo Europeo, el más dinámico de la Unión Europea, que va desde Baden-Würtemberg en Alemania, hasta Valencia, pasando por el norte de Italia y el sudeste de Francia.
La Y vasca conectará las tres capitales vascas en un tiempo medio de 30 minutos, con Burdeos y Madrid en poco más de 2 horas; a París en poco más de 5 horas; la capital francesa con Madrid en menos de 8 y con Burdeos en algo más de 4. Para saber lo que esto supone, sólo hay que sumar los, en principio, 45 minutos que duraría el trayecto Santander – Bilbao (por cierto, el mismito centro de Bilbao, estación de Abando, futura gran estación intermodal).
Vamos, que en unas tres horas estaríamos en Madrid.
Las inversiones que han de hacerse para poner en marcha el tren de alta velocidad, con el trazado a Bilbao, serían seguramente menores, quizás, más proporcionadas con el número de habitantes que somos en esta región.
Hay demasiado en juego para que las concepciones estrechas y miopes dominen el desarrollo de esta importante infraestructura para Cantabria. Llegar a Madrid no ha de ser el objetivo final y único de nuestro tren de alta velocidad, el objetivo ha de ser lograr las mayores oportunidades, que están mucho más cerca de lo que muchos creen.
Lo necesitamos, que lo de esta provincia es de vergüenza ajena. Tal vez haya sido la falta de comunicaciones lo que ha estrechado tanto algunas mentalidades, que se han quedado ancladas en una vía de único sentido.
Podría abundar en cosas al respecto, pero prefiero recomendar algo que he leído escrito mejor de lo que haría yo: el editorial de este mes de Cantabria Económica, que analiza porque el AVE a Madrid se ha convertido en la varita mágica de las reclamaciones a las que sumaron muchos sectores sin que nadie reflexionara com mucha profundidad sobre su verdadera necesidad o las alternativas.
Creo -esto ya es mío- que se convirtió en un asunto simbólico como prolongación del agravio de la autovía de la meseta.
Por cierto, sabía que me iba a encantar tu blog. Besos!
Desde que se anunció la reducción del trayecto por tren a Madrid a cuatro horas, me imaginaba que nuestro AVE iba a pasar a mejor vida, y que la opción vizcaína sería la más factible, sino la única.
Ahora a ver quien lo explica… o quizás todos/as sigan vendiéndonos la moto de que algún día llegará un AVE Santander.
Bonito blog. Ahora estoy de mudanza así que no te puedo enlazar pero lo haré encantado en cuanto me establezca.
Días de Sur, a mi también me encanta tu blog. La agenda me fascina. Recupérate pronto, que se te echa de menos. Un besito. MC
Oscar, muchas gracias. Estoy ilusionada con esto del blog, pero tengo que buscar más ratos para escribir. Yo también te enlazaré cuando por fin podamos ver es nuevo proyecto. Saludos. MC